El 1° de marzo de 2008 podría recordarse como un día amargo en la memoria de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc). Poco después de medianoche, cinco bombas de alta tecnología teledirigidas cayeron en uno de los campamientos de la guerrilla colombiana en la selva. El campamento se encontraba a 1.8 kilómetros de la frontera en el territorio ecuatoriano. 22 personas murieron en el ataque nocturno de las fuerzas armadas colombianas. Entre los muertos, las tropas avanzadas identificaron el cadáver de Raúl Reyes, el “ministro de relaciones exteriores” de las Farc.
Para la mayoría de los colombianos, la muerte de Reyes, considerado como el número dos de la organizaci ...